Elche avanza estos días en una de esas tareas que no siempre se ven a primera vista, pero que influyen directamente en la vida diaria de miles de vecinos. Se trata de la renovación y mantenimiento de la señalización vial, un trabajo constante que el Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Servicios Públicos, mantiene activo en todos los rincones del término municipal. La intención es clara: mejorar la seguridad en el tráfico y garantizar que tanto peatones como conductores circulen en las mejores condiciones posibles.
Durante las próximas semanas, estos trabajos se concentrarán en el barrio de Palmerales, donde se está acometiendo el repintado integral de la señalización horizontal. La actuación responde a una petición expresa de los propios vecinos, que habían trasladado la necesidad de actualizar marcas viales que, con el paso del tiempo y el uso diario, se habían ido deteriorando. Dar salida a estas demandas, explican desde el Ayuntamiento, forma parte del compromiso de mantener una comunicación fluida con los barrios y atender las necesidades reales de cada zona.
Cuando finalicen los trabajos en Palmerales, las brigadas municipales se desplazarán a la pedanía de Las Bayas, siguiendo la planificación establecida para cubrir progresivamente tanto el casco urbano como las pedanías. La intención es mantener una intervención constante y equilibrada que permita atender la totalidad del término municipal, evitando desigualdades entre distritos.
El concejal de Servicios Públicos, Claudio Guilabert, ha querido subrayar que la mejora de la señalización no es una cuestión secundaria, sino un elemento fundamental de la seguridad ciudadana.
“Es un compromiso de este gobierno municipal trabajar en el mantenimiento y la mejora de la vía pública, algo que hemos demostrado desde el inicio de esta legislatura. Pero, por encima de todo, apostamos por la seguridad de los ilicitanos; esa es nuestra prioridad”, ha afirmado el edil.
El plan de trabajo no se detendrá con las actuaciones previstas para diciembre. A partir del mes de enero, las labores de repintado continuarán en puntos clave como la Avenida de la Libertad, la Avenida de la Universidad y distintas zonas del barrio de Carrús, uno de los más poblados del municipio. Estas intervenciones incluirán tanto pasos de peatones como líneas de circulación y otras señales horizontales que necesitan renovación periódica para seguir siendo plenamente visibles.
Además, está previsto el pintado de nuevos aparcamientos reservados para personas con movilidad reducida, una medida orientada a mejorar la accesibilidad y facilitar el día a día de quienes dependen especialmente de estas plazas adaptadas.
Todo este trabajo forma parte del contrato vigente, con un presupuesto de 350.000 euros, destinado al mantenimiento, reposición y colocación de nueva señalización vial a lo largo de todo el término municipal. Este tipo de contratos permite actuar de manera planificada, constante y ordenada, garantizando que las calles de Elche —desde el centro hasta las pedanías— mantengan niveles adecuados de seguridad y visibilidad.
En un municipio extenso y diverso como el nuestro, donde conviven grandes avenidas urbanas con caminos rurales y zonas residenciales, la actualización de la señalización es esencial para prevenir accidentes, facilitar la convivencia en el tráfico y responder a las demandas vecinales. Con esta nueva fase de trabajos, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con una movilidad más segura y con un mantenimiento municipal que llega, con hechos y no solo con palabras, a todos los barrios y pedanías.

