Hay espacios de Elche que no solo se pisan, se viven. La Plaza del Congreso Eucarístico es uno de ellos. Un lugar de paso, de encuentros, de celebraciones y de miradas constantes hacia la Basílica de Santa María. Tras años de debate y reflexión, su transformación ya tiene fecha y proyecto definido.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, acompañado por el concejal de Servicios Públicos, Claudio Guilabert, ha presentado el proyecto de reforma y reurbanización de la plaza y su entorno inmediato, una actuación que ya ha salido a licitación por un importe de 2,9 millones de euros y que contará con un plazo de ejecución de diez meses. Si todo avanza según lo previsto, las obras comenzarán una vez finalizada la Semana Santa.
“No es una reforma más”, subrayó Ruz durante la presentación. “Es una intervención necesaria que va a transformar uno de los espacios más turísticos y simbólicos de la ciudad”. El alcalde destacó que el proyecto permitirá eliminar barreras, corregir desniveles y abrir visualmente la plaza, y lo situó como una de las actuaciones clave de la legislatura, junto a proyectos como el Mercado Central o Jayton.
La actuación abarcará una superficie de 5.308 metros cuadrados e incluirá no solo la Plaza del Congreso Eucarístico, sino también la Plaza del Palau y varias calles adyacentes. Todo el ámbito se encuentra protegido como Bien de Interés Cultural y forma parte del Conjunto Histórico-Artístico de Elche, lo que ha condicionado cada una de las decisiones del proyecto.
Uno de los objetivos principales es mejorar la accesibilidad y la seguridad del espacio. Para ello, se eliminará el actual levantamiento de la plaza mediante un sistema de pendientes suaves que permitirá una circulación más cómoda y continua, reduciendo obstáculos y el riesgo de caídas, algo especialmente importante en un espacio tan transitado.
La intervención también apuesta por una mejora del confort urbano. Se incrementarán las zonas de sombra con la plantación de nuevos árboles, siempre con especial cuidado de no interferir visualmente con la Basílica de Santa María. El objetivo es claro: hacer de la plaza un lugar más habitable durante todo el año y especialmente en los meses de calor.
Uno de los elementos más singulares del proyecto será la instalación de una fuente de lámina de agua frente a la Puerta del Órgano de la Basílica. Una fuente serena, prácticamente quieta, cuyas dimensiones reproducirán el cielo del Misteri d’Elx y que permitirá reflejar el cielo sobre el agua, evocando simbólicamente La Festa que cada año se celebra en el interior del templo.
El arquitecto responsable del proyecto y de la dirección de obra, Pepe Amorós, del estudio ARN Arquitectura, explicó que la propuesta refuerza el papel de la plaza como espacio de estancia, escenario de actos institucionales y gran zona peatonal del centro histórico. La nueva pavimentación combinará distintas piedras calizas, atendiendo tanto a criterios históricos como funcionales.
Además, se renovará completamente el mobiliario urbano, que se integrará de forma natural en el espacio, y se modernizará la iluminación. Nuevas farolas y sistemas de iluminación escénica LED, integrados en bancos y elementos urbanos, permitirán realzar la plaza durante la noche y reforzar su carácter como uno de los grandes escenarios urbanos de Elche.
Una intervención pensada para durar, para respetar la historia y para mejorar la forma en la que vecinos y visitantes viven uno de los rincones más emblemáticos de la ciudad.
