AMACMEC reclama una atención igualitaria y de calidad para todas las pacientes de cáncer de mama

La lectura del manifiesto en la Plaza de Baix pone el foco en la detección precoz, el acceso a los tratamientos y el acompañamiento emocional, sin diferencias por el lugar de residencia

Hay diagnósticos que cambian la vida de una persona de un día para otro. Detrás de cada cáncer de mama hay incertidumbre, preguntas, decisiones difíciles y una necesidad enorme de sentirse acompañada. Por eso, este lunes, 19 de octubre, la Plaza de Baix ha acogido un acto que va mucho más allá de una conmemoración: una llamada a garantizar que todas las pacientes reciban una atención sanitaria digna, coordinada y de calidad.

Con motivo del Día Internacional del Cáncer de Mama, representantes de la Asociación de Mujeres Afectadas por Cáncer de Mama en Elche y Comarca (AMACMEC), personas afectadas y miembros de la corporación municipal se han reunido para dar voz a las reivindicaciones de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA) y sus 49 asociaciones federadas.

La presidenta de AMACMEC, Consuelo Martínez, varias socias de la asociación y Carlos Molina, un hombre afectado por cáncer de mama, han sido los encargados de leer el manifiesto. Su mensaje ha sido claro: la prevención, el diagnóstico y los tratamientos no deberían depender del lugar en el que viva una persona.

Una sanidad pública que llegue a todas las personas

El manifiesto defiende una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad, basada en los principios de equidad e igualdad. También reclama una mejor coordinación entre la atención primaria, los hospitales y los servicios sociales, especialmente para quienes afrontan enfermedades crónicas o necesitan tratamientos complejos.

Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, necesita algo más que una consulta o una prueba médica. Necesita que los profesionales dispongan de la información necesaria, que las distintas etapas de la atención estén coordinadas y que las decisiones se tomen teniendo en cuenta sus circunstancias.

Esa es una de las principales reivindicaciones trasladadas en la Plaza de Baix: que todas las pacientes puedan acceder en condiciones de igualdad a las pruebas diagnósticas, las terapias, los medicamentos y una atención adaptada a sus necesidades.

Ampliar la detección precoz, una de las principales reivindicaciones

Entre las demandas recogidas en el manifiesto figura la ampliación del programa de cribado de cáncer de mama a mujeres de entre 45 y 74 años, con mamografías cada dos años.

Esta reivindicación coincide con una decisión adoptada por la Comisión de Salud Pública el 20 de mayo de 2026, cuando aprobó ampliar la población destinataria del programa de detección precoz del Sistema Nacional de Salud. La implantación está prevista de forma progresiva, con un plazo de hasta seis años para alcanzar una cobertura cercana al 100 % en los nuevos grupos de edad.

La detección precoz es una herramienta importante, pero las asociaciones recuerdan que debe ir acompañada de un acceso adecuado a las pruebas posteriores, los tratamientos y el seguimiento médico. No basta con detectar una posible enfermedad: también es fundamental que cada paciente pueda recibir la atención que necesita sin demoras evitables ni desigualdades territoriales.

El historial clínico y la coordinación entre comunidades

Durante el acto, el alcalde, Pablo Ruz, ha reclamado al Ministerio de Sanidad una mayor coordinación dentro del Sistema Nacional de Salud.

«No puede ser que no se puedan compartir los historiales clínicos entre comunidades autónomas», ha señalado, al pedir que el Ministerio impulse medidas para mejorar la coordinación sanitaria.

La continuidad de la atención resulta especialmente importante cuando una paciente necesita pruebas, consultas o tratamientos en distintos centros o comunidades autónomas. Disponer de información clínica accesible para los profesionales que la atienden puede contribuir a evitar interrupciones y facilitar una atención más coordinada.

La importancia de acompañar también las emociones

El manifiesto no se ha limitado a las pruebas médicas y los tratamientos. También ha puesto el foco en el impacto emocional que puede provocar el diagnóstico y en la necesidad de que las pacientes reciban información veraz, completa y comprensible sobre la enfermedad, las opciones terapéuticas y sus posibles efectos secundarios.

Cada persona vive el proceso de una manera distinta. Por eso, contar con información clara y poder resolver las dudas con profesionales sanitarios es fundamental para afrontar las decisiones que llegan después del diagnóstico.

En ese camino, las asociaciones de pacientes desempeñan una labor de acompañamiento y apoyo que ayuda a muchas personas a sentirse escuchadas y comprendidas. Su experiencia también permite trasladar a las instituciones las dificultades que encuentran las pacientes en su vida cotidiana.

La jornada de este 19 de octubre deja así una petición que va más allá de una fecha señalada en el calendario. AMACMEC y FECMA reclaman que la igualdad sanitaria sea una realidad en cada etapa de la enfermedad: desde la detección precoz hasta el tratamiento, el seguimiento y el apoyo emocional.

Porque detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia y una vida que continúa. Y garantizar una atención de calidad significa cuidar de todas ellas, sin que el código postal marque la diferencia.

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