El Espanyol espera a un Elche CF que necesita convertir sus buenas sensaciones en puntos

Hay partidos que llegan marcados en rojo por la clasificación y otros que lo hacen porque uno tiene la sensación de que pueden cambiar el estado de ánimo de un equipo. Para mí, el Espanyol-Elche CF de esta noche pertenece a las dos categorías.

El conjunto ilicitano visita hoy, viernes 18 de septiembre, el RCDE Stadium para enfrentarse al Espanyol a partir de las 21:00 horas, en un encuentro correspondiente a la séptima jornada de LaLiga EA Sports. Será, además, el último partido antes del próximo parón de selecciones.

Y llegados a este punto, creo que merece la pena mirar algo más que la clasificación.

Porque sí, los números del Elche CF no son buenos. Después de seis jornadas, el equipo todavía no ha conseguido ganar y suma solamente dos puntos. Pero quedarse únicamente con ese dato sería, en mi opinión, demasiado sencillo para explicar lo que está ocurriendo.

El problema está en los puntos que no llegan

El fútbol profesional, al final, tiene una norma que no entiende de sensaciones: los partidos se ganan o se pierden y los puntos terminan reflejándose en una tabla.

El Elche necesita empezar a sumar.

Eso es una realidad que no admite demasiadas interpretaciones.

Pero también es cierto que el calendario inicial no ha sido precisamente cómodo. El conjunto dirigido por Martín Anselmi se ha enfrentado, entre otros, al Barcelona y al Real Madrid. Y precisamente ante el equipo madridista dejó una de esas actuaciones que pueden servir para explicar la contradicción que vive ahora mismo el conjunto franjiverde: fue capaz de reaccionar después de encontrarse dos goles abajo y acabar empatando el encuentro.

El propio entrenador del Espanyol, Manolo González, ha advertido antes del partido de esta circunstancia y ha señalado que el hecho de que el Elche fuera capaz de remontar un 0-2 al Real Madrid demuestra que es un equipo peligroso. También recordó que la clasificación, con solamente seis jornadas disputadas, todavía debe interpretarse con cierta prudencia.

Y estoy bastante de acuerdo con esa lectura.

Pero las buenas sensaciones no pueden convertirse en una excusa

Aquí es donde está, para mí, la cuestión fundamental.

Una cosa es reconocer que el Elche ha tenido capacidad para competir contra rivales de enorme entidad y otra muy diferente pensar que eso es suficiente.

No lo es.

El equipo necesita transformar esas sensaciones en resultados.

Porque una temporada en Primera División no se sostiene únicamente con partidos en los que se compite bien durante determinados minutos. Hace falta encontrar la manera de cerrar encuentros, evitar errores que terminan costando goles y, sobre todo, empezar a sumar de tres en tres.

Y esta noche aparece una oportunidad complicada, pero real.

El Espanyol llega situado en la zona media de la clasificación, con siete puntos después de seis partidos. Los catalanes afrontan además el encuentro después de haber perdido contra el Rayo Vallecano, por lo que tampoco llegan al partido con todo resuelto.

Su entrenador, además, ha dejado claro que no quiere confiarse por la posición del Elche y ha advertido de la dificultad del encuentro. Es un detalle que me parece significativo.

El Espanyol sabe que el Elche está necesitado.

Y precisamente por eso sabe también que será peligroso.

Un partido para comprobar de qué está hecho este Elche

A mí me interesa especialmente comprobar esta noche la personalidad del equipo.

No hablo de ganar o perder antes de que empiece el partido. Eso sería hacer fútbol ficción y no creo que tenga ningún sentido.

Hablo de observar cómo responde el Elche ante un escenario en el que sabe perfectamente que necesita mejorar sus números.

Hay una diferencia importante entre jugar con miedo a perder y jugar sabiendo que hay que competir cada minuto.

Y creo que ahí estará una de las claves.

El Elche necesita ser reconocible, mantener sus argumentos y evitar que la necesidad de conseguir una victoria termine convirtiéndose en ansiedad.

También tendrá delante a un Espanyol que juega en casa y que cuenta con futbolistas capaces de hacer daño. El técnico local, Manolo González, tendrá además que introducir cambios respecto al último encuentro por la sanción de Omar El Hilali.

Martín Anselmi tiene otro examen importante

Para Martín Anselmi también es una noche importante.

No porque un solo partido deba decidir el trabajo de un entrenador, sino porque este tipo de encuentros permiten comprobar hasta qué punto las ideas que intenta trasladar al equipo terminan apareciendo cuando la competición aprieta.

El Elche ha demostrado capacidad de reacción. Eso está ahí.

Ahora falta comprobar si puede mantener esa capacidad durante más fases de los partidos y convertirla en algo mucho más valioso: puntos.

Y esto no es una crítica gratuita al entrenador ni a los jugadores. Es sencillamente la consecuencia lógica de mirar la clasificación y, al mismo tiempo, mirar los partidos que ha disputado el equipo.

El once también cuenta

A falta de conocer la alineación oficial en el momento de escribir estas líneas, las previsiones apuntaban a un Elche con Matías Dituro en la portería y una línea en la que aparecían nombres como Buba Sangaré, Roy Revivo, Martim Carvalho Neto, Federico Redondo, Víctor Chust, Germán Valera, Gonzalo Villar, Abiel Osorio, Marc Aguado y Tete Morente. Las alineaciones definitivas, como siempre, son las que terminan confirmando cualquier previsión.

Y esto también forma parte del atractivo del partido.

Porque no solamente veremos si el Elche suma o no suma. Veremos qué respuesta encuentra Anselmi ante un Espanyol que conoce perfectamente la situación clasificatoria de los ilicitanos.

No quiero vender humo a la afición

A estas alturas de la temporada tampoco creo que sea necesario dramatizar.

Quedan muchísimas jornadas.

Dos puntos después de seis partidos son una realidad preocupante desde el punto de vista clasificatorio, pero no constituyen por sí solos una sentencia sobre lo que será la temporada. Eso también hay que decirlo.

Del mismo modo, tampoco me parece razonable convertir cada buena actuación en una demostración de que todo está solucionado.

Ni una cosa ni la otra.

El Elche tiene que encontrar un punto intermedio entre el pesimismo que puede provocar la clasificación y el optimismo que generan algunos momentos de buen fútbol.

Y ese punto intermedio se llama competir.

Esta noche toca hablar menos y jugar más

El Espanyol espera en Cornellà y el Elche llega con una necesidad evidente de puntos.

El partido comenzará a las 21:00 horas y será dirigido por Jon Ander González Esteban.

Yo no voy a hacer un pronóstico sobre el resultado porque, sinceramente, creo que a estas alturas lo importante es otra cosa.

Quiero ver un Elche que no se esconda.

Un Elche que compita.

Un Elche que sea capaz de mantener la concentración cuando el partido se complique.

Un Elche que aproveche las ocasiones que tenga.

Y, sobre todo, un Elche que empiece a convertir en puntos todo aquello que hasta ahora se ha quedado demasiadas veces en buenas intenciones.

Porque en Primera División las buenas sensaciones están muy bien.

Pero los puntos son los que terminan escribiendo la historia.

Y esta noche, en el RCDE Stadium, el Elche tiene una nueva oportunidad para empezar a escribir la suya.

 

 

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS

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