Hay tradiciones que no deberían quedarse solamente en los recuerdos de quienes las vivieron. Los conocimientos sobre las plantas, el trabajo del esparto, la elaboración de alimentos, la forma de tejer o incluso la manera de preparar unas tradicionales atxes forman parte de una memoria que, si no se transmite, corre el riesgo de desaparecer poco a poco.
Con esa idea como punto de partida, el Museo Escolar de Puçol y la Casa-Museo de l’Hort de Pontos han preparado una nueva programación de actividades para los próximos meses, con talleres y propuestas dirigidas especialmente al público familiar y centradas en el patrimonio, la cultura y las formas de vida tradicionales vinculadas al Camp d’Elx.
La iniciativa combina conocimientos tradicionales con actividades prácticas. La intención es que quienes participen no se limiten a contemplar objetos o escuchar explicaciones, sino que puedan acercarse directamente a algunos de los trabajos y costumbres que durante generaciones formaron parte de la vida cotidiana en el campo ilicitano.
La programación comenzó el pasado 12 de septiembre en el Museo Escolar de Puçol con un taller de etnobotánica y cianotipia, una propuesta que permitió conocer los usos tradicionales de diferentes plantas del Camp d’Elx y acercarse, al mismo tiempo, a esta técnica fotográfica.
La siguiente cita está prevista para el 19 de septiembre en l’Hort de Pontos, donde se desarrollará la actividad ‘Mesa de sabios Corazón Verde’, planteada como un espacio para compartir conocimientos entre generaciones.
Ese mismo día está prevista también la inauguración de la exposición ‘Manos que tejen’, dedicada a diferentes oficios y técnicas tradicionales relacionados con materiales como el esparto, la palma y el cáñamo.
Aprender haciendo
Uno de los aspectos que más me llama la atención de esta programación es precisamente que buena parte de las propuestas recuperan trabajos que antes formaban parte de la vida cotidiana y que hoy, para muchas personas, resultan prácticamente desconocidos.
El 17 de octubre llegará un taller dedicado al esparto, acompañado de una visita guiada a la exposición ‘Manos que tejen’. Será una nueva oportunidad para acercarse a un material que ha tenido una importante presencia en los oficios tradicionales de nuestro entorno.
La programación continuará el 14 de noviembre en el Museo Escolar de Puçol con un taller de encordado de sillas. No deja de ser una actividad aparentemente sencilla, pero detrás de un oficio como este existe un conocimiento práctico que durante décadas se transmitió de unas generaciones a otras.
El 21 de noviembre será el turno de l’Hort de Pontos, donde se ha programado un taller de elaboración de champú de aloe vera junto a una visita guiada al huerto.
La gastronomía también forma parte de nuestra memoria
La recuperación del patrimonio no pasa únicamente por los objetos, las herramientas o los oficios. También pasa por aquello que se cocinaba en las casas y por las recetas que se transmitían dentro de las familias.
En este sentido, la programación del Museo Escolar de Puçol mantiene una línea de trabajo que ya ha desarrollado en años anteriores mediante talleres gastronómicos y actividades vinculadas a la alimentación tradicional del Camp d’Elx. El propio Proyecto Puçol recoge entre sus actividades anteriores talleres dedicados a los mantecados, el pan y otros productos tradicionales.
El 19 de diciembre está previsto precisamente uno de los talleres más vinculados a estas fechas: el tradicional taller de mantecados en el Museo Escolar de Puçol. Los participantes podrán elaborar y hornear los dulces navideños utilizando el horno tradicional de leña del museo.
No es una actividad nueva para Puçol. El taller de mantecados forma parte de la programación navideña que el museo ha venido desarrollando en años anteriores y que permite recuperar, desde la práctica, una parte de la gastronomía tradicional ilicitana.
Tejer, cocinar y volver a mirar lo que tenemos cerca
El calendario continuará el 12 de diciembre en l’Hort de Pontos con un taller de tejido en telar.
Son propuestas que pueden parecer muy alejadas de nuestra vida cotidiana actual, pero precisamente por eso tienen interés. Muchas de las cosas que hoy consideramos patrimonio comenzaron siendo simplemente tareas necesarias para vivir: cultivar, conservar alimentos, trabajar fibras vegetales, elaborar utensilios, cocinar o fabricar objetos para el hogar.
El Proyecto Puçol lleva años trabajando precisamente en esa recuperación de la memoria material e inmaterial del Camp d’Elx. La documentación de la propia Fundación recoge actividades relacionadas con el cáñamo, el esparto, las labores agrícolas y ganaderas, los juegos tradicionales y diferentes talleres gastronómicos.
Las atxes volverán a tener su espacio
La programación se prolongará hasta el 5 de enero, cuando l’Hort de Pontos recuperará una de las tradiciones más reconocibles de la Navidad ilicitana: las atxes.
La propuesta contempla un taller para que los participantes puedan elaborar sus propias atxes acompañado de una actividad de juegos tradicionales.
Las atxes forman parte de una tradición profundamente vinculada a la Noche de Reyes en Elche. En años anteriores, el Hort de Pontos ya ha acogido talleres destinados a enseñar a niños y familias a elaborarlas con materiales naturales procedentes de la palmera y otros elementos tradicionales.
Y creo que precisamente ahí está uno de los valores de esta programación.
No se trata solamente de conservar objetos antiguos dentro de un museo. Se trata de explicar para qué servían, quién los utilizaba, cómo se fabricaban y por qué tenían sentido en la vida de nuestros mayores.
Una forma diferente de acercarse al patrimonio
El Museo Escolar de Puçol y l’Hort de Pontos vuelven a plantear así una programación en la que el patrimonio se toca, se trabaja y, en algunos casos, también se come.
Etnobotánica, cianotipia, esparto, tejido, encordado, gastronomía tradicional o elaboración de atxes son actividades diferentes, pero todas tienen algo en común: acercan conocimientos del pasado a personas que probablemente no tendrían otra oportunidad de conocerlos de una manera tan directa.
Y eso me parece especialmente importante cuando hablamos de las nuevas generaciones.
La mejor manera de mantener viva una tradición no siempre es hablar de ella. A veces consiste simplemente en enseñar a hacerla.
Porque detrás de cada objeto tradicional hay una historia, detrás de cada oficio hay muchas horas de aprendizaje y detrás de cada receta hay una parte de la vida de quienes nos precedieron.
El calendario completo, así como la información sobre fechas, horarios e inscripciones, puede consultarse a través de los canales oficiales y la web del Museo Escolar de Puçol.
