La agricultora se impone entre más de 25 ejemplares y dedica el reconocimiento a su padre y a su abuelo, de quienes heredó el amor por la tierra.
Hay premios que van mucho más allá de una cantidad de dinero o de un trofeo. Para Juani Serrano, ganar el concurso de la granada ideal en la Fireta del Camp d’Elx ha sido también una forma de rendir homenaje a su familia y a todo lo que ha aprendido trabajando la tierra.
La agricultora se ha llevado el primer premio en una edición especialmente reñida, con más de 25 granadas mollar presentadas a concurso. Su ejemplar ha convencido al jurado por reunir las características que se buscan en una granada ideal, especialmente por su aspecto exterior.
El concejal de Medio Ambiente, Agricultura, Palmeral y Deportes, José Antonio Román Benticuaga, que también ha participado como miembro del jurado, ha reconocido la dificultad de la elección. Según ha explicado, esta ha sido una de las ediciones más complicadas que recuerda, precisamente por las particularidades de cada una de las granadas presentadas.
«La granada mollar es tan única que cada pieza presentada tiene una singularidad que no se ve en las demás», ha señalado.
En el caso de la granada ganadora, el jurado ha valorado su color, con tonalidades que van del crema al rojo, su forma, la limpieza de la corteza y la ausencia de daños o rozaduras. También ha destacado el buen estado de su corona, uno de los elementos que han contribuido a que el ejemplar de Juani Serrano se imponga al resto.
Un premio con mucho más valor que los 100 euros
El momento más emotivo ha llegado cuando Juani ha recogido el reconocimiento. Visiblemente emocionada, ha recordado a su padre y a su abuelo, a quienes atribuye buena parte de esa pasión por la agricultura y el cariño por la tierra que hoy sigue formando parte de su vida.
Su explotación ocupa menos de cinco hectáreas y, además de granadas, cultiva otros productos del Camp d’Elx. Una realidad que pone de manifiesto el trabajo que hay detrás de la agricultura local, en explotaciones donde cada cosecha es fruto de la dedicación y el esfuerzo.
Durante la entrega del premio, Juani también ha defendido una idea que conecta directamente con el espíritu de la Fireta: la importancia de consumir productos locales y de proximidad. Una apuesta por lo que se cultiva aquí y por quienes mantienen viva la actividad agrícola del campo ilicitano.
El concurso ha sido organizado por La Unió, con la colaboración de la Denominación de Origen Protegida de la Granada Mollar de Elche y el Ayuntamiento de Elche. El premio para la ganadora ha sido de 100 euros, aunque, por lo que ha significado para ella, el reconocimiento tiene un valor que difícilmente puede medirse en dinero.
La victoria de Juani Serrano deja una de las imágenes más humanas de esta edición de la Fireta del Camp d’Elx: la de una agricultora que recoge un premio por su trabajo y que, al hacerlo, recuerda de dónde viene y quién le enseñó a amar la tierra.

