Pablo Ruz aprovecha el Día de la Hispanidad para reclamar cambios en vivienda, educación e impuestos

El alcalde de Elche defiende la liberalización del suelo, una reforma educativa y la independencia judicial, y reivindica la Hispanidad como símbolo de unión frente a la polarización.

La celebración del Día de la Hispanidad ha servido este lunes para que el alcalde de Elche, Pablo Ruz, ponga sobre la mesa algunas de las reformas que considera necesarias para el futuro de España. Durante el acto institucional celebrado en la Plaça de Baix, el regidor ha hablado de vivienda, educación, impuestos y separación de poderes, pero también ha lanzado un mensaje de esperanza y ha pedido dejar atrás la polarización y los enfrentamientos.

El acto del 12 de octubre ha reunido los símbolos habituales de la Fiesta Nacional, con la entrada e izado de la bandera de España, la interpretación de El sitio de Zaragoza y la participación de cuatro representantes hispanoamericanos, encargados de leer fragmentos relacionados con la Hispanidad.

En su intervención, Ruz ha defendido que España necesita afrontar reformas de calado para generar oportunidades y facilitar que las próximas generaciones puedan desarrollar su proyecto de vida. «Para devolver la esperanza a los españoles, necesitamos reformar todo lo que hay que reformar», ha afirmado.

La vivienda y la educación, entre las prioridades del alcalde

Uno de los asuntos a los que más atención ha dedicado el alcalde ha sido el acceso a la vivienda, una cuestión que ha relacionado especialmente con las dificultades de los jóvenes para independizarse y comenzar una nueva etapa.

Ruz ha defendido la liberalización del suelo urbano y una mayor capacidad de los ayuntamientos para promover la construcción de viviendas. Durante su discurso, ha recordado que hace seis décadas se construía vivienda a una escala que, a su juicio, debería volver a ser posible. «¿Si se pudo hacer hace sesenta años, por qué ahora no es posible?», ha planteado.

La educación ha ocupado también un lugar destacado en sus reivindicaciones. El alcalde ha reclamado una gran ley nacional de reconstrucción educativa que dé a los padres capacidad para elegir cómo educar a sus hijos y que apueste por el esfuerzo, la memorización, la excelencia y la promoción social.

«En el sistema educativo está la clave de todo», ha señalado.

A estas propuestas ha sumado una reducción de la presión fiscal, la eliminación de la burocracia que considera innecesaria y medidas de apoyo a autónomos y empresarios. También ha insistido en la importancia de reforzar la separación de poderes, especialmente la independencia judicial, como garantía del Estado de derecho.

La protección de la familia, la mejora de los servicios públicos, el cuidado del medio ambiente y el impulso del empleo han completado una intervención en la que Ruz ha defendido, además, una ley de unidad y concordia para superar los enfrentamientos del pasado.

Un mensaje de esperanza y convivencia

Más allá de las propuestas políticas, el alcalde ha querido dar al 12 de octubre un significado de encuentro. En su discurso ha reivindicado la Hispanidad como un vínculo entre países que comparten una historia, una lengua y una cultura, y ha apelado a la libertad y la concordia para afrontar el futuro.

«España comienza con E de esperanza. Como la E de Elche. Porque tenemos motivos sobrados para tener esperanza», ha afirmado.

Ruz ha destacado asimismo la presencia de unas 17.000 personas procedentes de países hispanoamericanos en Elche, según la cifra mencionada durante el acto. Entre las comunidades de origen que ha citado figuran las de Colombia, Perú, Ecuador, Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia.

El alcalde ha puesto el acento en la convivencia y en la aportación de quienes forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. En ese reconocimiento ha incluido a trabajadores de la industria del calzado y aparadoras, agricultores del Camp d’Elx, empresarios, autónomos, docentes, profesionales sanitarios, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y familias.

«España es esperanza. España es Patria común. España es hogar», ha manifestado antes de concluir con una defensa del orgullo de pertenencia y de una sociedad en la que todos puedan tener acceso a una vivienda, encontrar empleo y prosperar.

La bandera de España y cuatro voces hispanoamericanas

La ceremonia institucional ha comenzado con la entrada de la bandera de España, portada por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y su posterior izado en la Plaça de Baix.

A continuación, la interpretación de El sitio de Zaragoza ha dado paso a la lectura de textos sobre la Hispanidad por parte de cuatro representantes hispanoamericanos.

La celebración ha combinado así el homenaje a los símbolos nacionales con un mensaje centrado en los lazos entre España y América. En el caso de Elche, el alcalde ha aprovechado la jornada para vincular esa relación con la convivencia diaria de una ciudad en la que, según ha señalado, miles de personas procedentes de países hispanoamericanos contribuyen a la vida social y económica.

El acto ha concluido con una llamada a recuperar la esperanza y la concordia, dos ideas que han marcado el discurso de Pablo Ruz durante esta celebración del Día de la Hispanidad.

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