El geógrafo y presentador ilicitano Vicente Bordonado lanzó ayer una advertencia clara durante su intervención en la tertulia mensual organizada por la plataforma cívica Elche Piensa: “Nos hemos olvidado de la realidad territorial”. Con esta frase, el divulgador puso el acento en la creciente desconexión entre el desarrollo urbano y la naturaleza, y en cómo esa falta de planificación y respeto al entorno está generando una sociedad “depredadora del territorio”.
El encuentro, celebrado este jueves 30 de octubre en el restaurante La Taula del Hotel Port Jardín Milenio, congregó a un nutrido grupo de miembros y simpatizantes de Elche Piensa interesados en debatir sobre los riesgos naturales y la gestión del territorio ante el avance del cambio climático. La tertulia tomó como punto de partida el reciente aniversario de la DANA de 2024, que afectó gravemente a la provincia de Valencia, y sirvió para reflexionar sobre qué medidas deberían adoptarse en Elche y su comarca para prevenir catástrofes similares.
El río-rambla Vinalopó, un peligro silencioso
Durante el almuerzo, Bordonado —conocido por su labor como presentador de El tiempo en Elche y El Camp d’Elx en TeleElx— explicó que el principal problema radica en la forma en que ocupamos el territorio. “Construimos sin control, sin evaluar el riesgo y sin planificar adecuadamente”, afirmó. En su opinión, la falta de respeto a la estructura natural del terreno y a los cauces de agua incrementa el peligro de inundaciones y fenómenos extremos.
Uno de los puntos que más inquietud generó entre los asistentes fue su advertencia sobre el río-rambla Vinalopó, al que definió como “el más peligroso de la Comunidad Valenciana”. Según explicó, la cuenca vertiente del Vinalopó es incluso mayor que la del barranco del Poyo —uno de los más conflictivos de Valencia—, pero carece de un Sistema Automático de Información Hidrológica que permita medir en tiempo real los niveles de caudal y anticipar posibles crecidas.
Esa falta de control, advirtió, podría agravar las consecuencias de futuras lluvias torrenciales. “El riesgo está ahí y, si no actuamos con previsión, las inundaciones que puedan venir serán incluso peores que las de antaño”, señaló el geógrafo.
Elche y su entorno, en la “zona cero” del cambio climático
El encuentro también sirvió para abordar los efectos directos del cambio climático en el sur de la provincia de Alicante. Bordonado definió el litoral ilicitano y su comarca como “la zona cero del cambio climático”, una afirmación que acompañó con datos sobre el aumento de temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos y la tropicalización del Mediterráneo.
“Ya estamos viendo sus consecuencias —explicó—, desde la alteración de los patrones de lluvia hasta el impacto en sectores clave como el turismo, que sufrirá una progresiva desestacionalización”. El geógrafo insistió en que estos cambios no son una amenaza futura, sino una realidad que ya afecta al día a día de las poblaciones del sureste español.
Concienciación y acción ciudadana
Bordonado defendió que la primera medida para afrontar esta situación pasa por la educación y la sensibilización social. “Debemos ser conscientes de que el planeta tiene recursos limitados, y nuestras actuaciones sobre el territorio tienen consecuencias”, afirmó. También subrayó la importancia de que la sociedad civil se implique y actúe de forma colectiva: “No podemos quedarnos de brazos cruzados; la sociedad debe dar un golpe sobre la mesa y exigir una planificación responsable y sostenible”.
A lo largo de la tertulia, los asistentes coincidieron en la necesidad de promover una cultura del respeto ambiental que combine el desarrollo económico con la protección del territorio. Desde Elche Piensa, se destacó el valor de estos espacios de reflexión ciudadana que contribuyen a generar conocimiento y propuestas para una ciudad más preparada frente a los desafíos climáticos.
El acto concluyó con un mensaje claro: la gestión responsable del territorio no puede esperar. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, y solo una ciudadanía informada y activa podrá garantizar que Elche y su entorno avancen hacia un modelo sostenible y seguro.
