482 días después las víctimas rompen el silencio que la política valenciana intentó enterrar

Damnificados DANA comparecen en Les Corts y critican gestión

Las víctimas de la DANA hablan en Les Corts tras 482 días de silencio y critican la descoordinación institucional

La tragedia que arrasó Valencia sigue sin responsables mientras la indignación crece

Las víctimas denuncian que la gestión de la DANA agravó el desastre y que la política sigue sin asumir responsabilidades.


Apenas se tiene palabras para describir cuánto duele revivir una tragedia como la del 29 de octubre de 2024, cuando la DANA arrasó buena parte de la provincia de Valencia y dejó 230 personas sin vida. Casi 16 meses después, ayer por fin las asociaciones de damnificados pudieron tomar la palabra ante la comisión de investigación de Les Corts Valencianes, en lo que muchos consideran un hito doloroso pero imprescindible para que su historia, su dolor y sus demandas no queden en un cajón más de la política valenciana.

Han pasado 482 días desde aquella catástrofe que no solo dejó una estela de pérdidas humanas y materiales, sino también un reguero de preguntas sin responder y una sensación de abandono institucional que muchos familiares llevan grabada en carne propia. Ayer, ante los diputados autonómicos, representantes de las principales asociaciones de afectados de la DANA describieron, con voz temblorosa pero firme, cómo la falta de avisos claros y coordinación efectiva agravó la tragedia, cómo miles de ciudadanos sufrieron consecuencias que podrían haberse mitigado con una respuesta más ágil y organizada de las administraciones públicas.

No fue casualidad que una de las primeras voces en tomar la palabra fuera Sonia Fuster, de la asociación SOS Desaparecidos, que perdió a su padre y a su madre en la riada. Con una camiseta con el rostro de su ser querido, Fuster puso en palabras el drama de las familias que siguen caminando entre ausencias irreparables y recordaron que sus vidas no volverán jamás a ser las mismas. Las lágrimas de algunos y la firmeza de sus testimonios pusieron sobre la mesa una realidad que ni los informes técnicos ni las comparecencias de políticos y expertos han logrado transmitir con la misma crudeza.

Damnificados DANA comparecen en Les Corts y critican gestión

La comparecencia de las víctimas no solo tuvo un tono desgarrador, también fue una advertencia: la tragedia no fue un accidente inevitable, sino que hubo fallos que la empeoraron. Las asociaciones han reclamado que se hagan efectivos los mecanismos necesarios para evitar que otro episodio similar vuelva a golpear con tanta dureza a esta tierra y han pedido cambios estructurales reales, no parches burocráticos.

Y ahí está el punto más crítico de toda esta historia: ¿por qué han tenido que pasar tantos meses para que sus voces sean escuchadas en Les Corts, la cámara que representa a toda la ciudadanía valenciana? La comisión de investigación se constituyó en enero de 2025, pero las asociaciones consideraron que su inclusión tardó demasiado y que en el camino se produjeron dilaciones innecesarias que en ningún caso honran la memoria de quienes perdieron la vida ni la dignidad de quienes quedaron atrás.

Para muchos, esta lentitud tiene un rostro: Carlos Mazón, quien aún mantiene su escaño en Les Corts y goza de aforamiento judicial pese a las críticas públicas de las víctimas y de parte de la oposición por no haber asumido responsabilidades claras en torno a la gestión de la DANA. Que Mazón, que dimitió en noviembre de 2025 bajo presión social y política, siga formando parte de la vida parlamentaria autonómica es para estos colectivos un símbolo de impunidad y de una clase política que prefiere blindar privilegios antes que enfrentar la justicia y la rendición de cuentas.

Ayer mismo, mientras las asociaciones expresaban su dolor y su búsqueda de justicia en Les Corts, también se producía una concentración a las puertas del parlamento bajo el lema “Mazón a prisión”, que resume el sentimiento de muchos damnificados: no basta con las palabras, quieren responsabilidades claras y consecuencias reales para quienes ocuparon cargos de responsabilidad durante la catástrofe y sus secuelas.Mazón a prisión

Lo que se escuchó en la tribuna no fue solo un relato de pérdidas. Fue el grito colectivo de una comunidad que todavía llora, que todavía reconstruye vidas rotas y que exige que ninguna otra familia tenga que pasar por lo que ellos han vivido. Sus palabras fueron claras: verdad, justicia y garantías para que nada parecido vuelva a suceder.

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