Las representaciones extraordinarias de otoño terminan sin avances en igualdad
Las representaciones extraordinarias del Misteri d’Elx, celebradas entre el viernes 30 de octubre y el domingo 1 de noviembre en la Basílica de Santa María, han vuelto a poner de manifiesto una de las contradicciones más controvertidas de La Festa: su reconocimiento internacional como patrimonio cultural y la persistencia de un modelo de representación que mantiene excluidas a las mujeres de los papeles teatrales y de las voces que dan vida a la obra.
Una vez más, el Patronato del Misteri ha mantenido la distribución tradicional de los personajes, reservando a los hombres adultos los papeles masculinos y a los niños las interpretaciones de los personajes femeninos, entre ellos las Marías y los ángeles. De esta manera, incluso en una representación que escenifica la vida, la muerte, la Asunción y la coronación de la Virgen María, las mujeres continúan sin poder interpretar a los personajes femeninos de la obra.
La situación resulta especialmente significativa porque se produce después de años de reclamaciones, protestas públicas y gestiones ante distintas administraciones. También después de que el Gobierno haya solicitado información mediante oficios dirigidos al Patronato, al Ayuntamiento de Elche, al Consell y al Ministerio de Cultura, con el objetivo de investigar la exclusión de las voces femeninas y garantizar la igualdad efectiva en el acceso y la participación en el Misteri d’Elx.
Sin embargo, las nuevas representaciones han terminado sin que se haya producido ningún cambio en el modelo que vienen cuestionando las organizaciones feministas.
Una promoción internacional que presenta la cara más amable de La Festa
Coincidiendo con estas representaciones extraordinarias, el Ayuntamiento de Elche, a través de VisitElche, ha organizado un viaje de prensa para un grupo de periodistas, escritores especializados en viajes y creadores de contenido británicos, con el propósito de promocionar la ciudad en el mercado turístico del Reino Unido.
La visita ha incluido recorridos por el Museo del Palmeral, el Museo de la Festa, el Palacio de Altamira, la Basílica de Santa María, la Torre de la Calahorra y los Baños Árabes. Los profesionales también han conocido el Parque Natural de El Hondo, la gastronomía ilicitana, la artesanía de la palma blanca y el oficio tradicional de palmerero.
El programa contemplaba igualmente la asistencia a los ensayos generales del Misteri en Santa María, dentro de una estrategia municipal destinada a proyectar internacionalmente el patrimonio y los atractivos turísticos de Elche.
La iniciativa resulta perfectamente comprensible desde el punto de vista de la promoción turística. El problema aparece cuando se presenta al exterior una imagen exclusivamente cultural, histórica y patrimonial de La Festa, sin que la información institucional difundida incorpore una de las controversias sociales más importantes que afectan actualmente a esta manifestación cultural.
Los visitantes británicos han conocido la grandeza artística del Misteri, pero la promoción institucional no ha puesto sobre la mesa la exclusión de las mujeres que continúa produciéndose en su representación.
Elche no puede aspirar a proyectar internacionalmente una imagen de ciudad abierta, moderna e igualitaria mientras una de sus instituciones culturales más representativas mantiene una diferenciación por razón de sexo en el acceso a sus papeles teatrales y vocales.
Las mujeres vuelven a protestar y llevan sus reivindicaciones a las instituciones
La reivindicación feminista no ha desaparecido, pese a la falta de avances por parte del Patronato.
El pasado 14 de agosto, coincidiendo con las celebraciones de la Asunción, un grupo de activistas desplegó una gran pancarta desde una pasarela céntrica de Elche con el mensaje «Compañera, seas bienvenida a cantar en el Misteri», una adaptación reivindicativa de uno de los pasajes más conocidos de La Festa.
La protesta estuvo acompañada por la aparición de numerosos adhesivos en paredes y señales de tráfico con mensajes contra la exclusión femenina. La Assemblea 8M de Elche expresó su respaldo a estas acciones y difundió mensajes como «La discriminación no es patrimonio de la humanidad».
Las activistas denunciaron que las mujeres no pueden interpretar ninguno de los personajes de la representación, ni siquiera los femeninos, y defendieron que esta situación resulta incompatible con los valores de una sociedad democrática e igualitaria.
La protesta no fue un episodio aislado. Se produjo después de las reivindicaciones del año anterior y de las gestiones administrativas emprendidas por la Coordinadora Feminista.
En julio, esta organización había remitido escritos al Observatorio de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres del Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad, y a la Generalitat Valenciana, denunciando la exclusión de las niñas de la Escolanía y de mujeres y niñas de las representaciones.
La organización reclamó que se revisara la posición del Patronato y que se adoptaran medidas para garantizar la igualdad de participación.
El pleno municipal rechazó la igualdad en el Misteri
La controversia también llegó al Ayuntamiento de Elche el pasado 28 de septiembre, cuando Compromís presentó una moción para reclamar la participación plena de mujeres y niñas tanto en la Escolanía como en las representaciones teatrales.
La iniciativa, elaborada junto a la Coordinadora Feminista y la Assemblea 8M, fue rechazada con los votos contrarios del Partido Popular y Vox. PSOE y Compromís respaldaron la propuesta.
El debate dejó intervenciones especialmente significativas. La portavoz de Vox, Aurora Rodil, cuestionó que una persona atea pudiera opinar sobre el Misteri, mientras que el alcalde, Pablo Ruz, defendió la posición del Patronato y pidió que se dejara de hacer política con La Festa.
Por su parte, Esther Díez, portavoz de Compromís, denunció que se está justificando una discriminación bajo el argumento de preservar la tradición. La concejala socialista Patricia Macià planteó incluso la creación de una comisión técnica para trasladar la cuestión a Icomos, organismo asesor de la UNESCO.
Tras el rechazo de la moción, Compromís anunció que, junto a la Coordinadora Feminista y la Assemblea 8M, llevaría la reivindicación a las Cortes Valencianas, al Congreso de los Diputados y a la UNESCO.
La votación municipal evidenció que la reclamación de igualdad no cuenta con el respaldo del actual gobierno local, pese a que afecta a una manifestación cultural de enorme relevancia pública.
El Patronato sigue utilizando la tradición como respuesta
La posición del Patronato continúa siendo el principal obstáculo para resolver el conflicto.
Su presidente, José Manuel Sabuco, ha defendido públicamente que el organismo no se plantea abrir los papeles de la representación a las mujeres porque considera que su obligación es preservar la identidad y la esencia medieval del Misteri.
También ha argumentado que la participación femenina está garantizada en otros ámbitos, como los órganos de gobierno, las comisiones de trabajo y determinadas actividades de la Escolanía.
Pero esta respuesta no resuelve la cuestión que plantean las asociaciones feministas.
Participar en los trabajos de preparación, colaborar en la organización o desarrollar tareas auxiliares no equivale a poder cantar y representar los personajes de La Festa. Tampoco constituye una respuesta satisfactoria para quienes reclaman que las niñas puedan acceder a la Escolanía en igualdad de condiciones.
Durante generaciones, las mujeres han contribuido de manera imprescindible a la conservación del Misteri, trabajando en diferentes aspectos de su preparación y mantenimiento. Sin embargo, cuando llega el momento de la representación, siguen encontrándose con una barrera que les impide acceder a determinados espacios artísticos por razón de sexo.
Esta situación alimenta la crítica de quienes consideran que las mujeres han sido relegadas a una participación secundaria, silenciosa y poco visible, mientras los hombres y los niños ocupan el protagonismo escénico.
La tradición no puede convertirse en una excusa permanente para mantener una desigualdad.
La UNESCO y la responsabilidad de preservar un patrimonio vivo
El Misteri d’Elx fue proclamado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2001 y posteriormente inscrito en 2008 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
En 2026 se cumplen 25 años de aquella primera proclamación internacional.
Este reconocimiento representa un enorme orgullo para Elche, pero también implica una responsabilidad. La Convención de la UNESCO de 2003 establece que la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial debe ser compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos. Sus directrices también contemplan expresamente la igualdad de género y la necesidad de combatir la discriminación.
No existe constancia de que la UNESCO haya iniciado un procedimiento para retirar el reconocimiento al Misteri. Sin embargo, la continuidad de una exclusión por razón de sexo plantea una cuestión de coherencia que merece ser examinada por las instituciones responsables de su protección.
El patrimonio cultural no puede quedar convertido en una justificación para perpetuar desigualdades que la sociedad ha superado en otros ámbitos.
Una pregunta que Elche no puede seguir evitando
Las representaciones extraordinarias de otoño han terminado. Los visitantes británicos han regresado conociendo una de las manifestaciones culturales más extraordinarias de Europa y el Ayuntamiento ha cumplido su objetivo de promocionar turísticamente Elche.
Pero las mujeres ilicitanas siguen sin poder participar en igualdad de condiciones en la representación.
El Patronato mantiene su posición, las protestas continúan y las instituciones empiezan a recibir una presión que ya no puede considerarse exclusivamente local.
La pregunta es inevitable: ¿qué sentido tiene defender internacionalmente un patrimonio que pertenece a toda la sociedad mientras se impide a las mujeres participar en sus principales expresiones artísticas?
El Misteri merece protección, respeto y continuidad. Pero también merece que quienes lo mantienen vivo puedan participar sin discriminaciones.
Después de años de reclamaciones, pancartas, escritos y debates institucionales, la igualdad continúa esperando a las puertas de Santa María. Y la tradición, por muy valiosa que sea, no debería seguir siendo el cerrojo.
Crónica: AFPRESS
Fotografías: Angel Femoselle / AFPRESS





