Las reivindicaciones feministas, el rechazo de una moción municipal y las gestiones ante distintas instituciones mantienen abierto el debate sobre la participación femenina en La Festa
La participación de las mujeres en el Misteri d’Elx continúa siendo una cuestión pendiente. Mientras las representaciones mantienen su estructura tradicional, las organizaciones feministas siguen reclamando que las mujeres y las niñas puedan participar en igualdad de condiciones, tanto en las representaciones como en la Escolanía.
La controversia lleva años sobre la mesa, pero las reivindicaciones no han conseguido, hasta el momento, modificar el modelo de participación que cuestionan estos colectivos. Las protestas públicas y las iniciativas institucionales mantienen abierto un debate que enfrenta la defensa de la tradición con las demandas de igualdad.
La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿es posible preservar una manifestación cultural de enorme valor histórico y religioso y, al mismo tiempo, revisar las condiciones de participación para avanzar hacia una mayor igualdad?
Para las organizaciones que impulsan esta reivindicación, la exclusión de las mujeres y las niñas constituye una situación que debe abordarse. La continuidad histórica del Misteri, por su parte, es el principal argumento de quienes defienden el mantenimiento de su modelo actual.
La Coordinadora Feminista lleva la reivindicación a otras instituciones
La Coordinadora Feminista de Elche ha decidido trasladar sus reclamaciones más allá del ámbito local. En julio remitió escritos al Observatorio de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres del Instituto de las Mujeres, dependiente del Ministerio de Igualdad, y a la Generalitat Valenciana.
En esas comunicaciones denunció la exclusión de las niñas de la Escolanía y de las mujeres de las representaciones, y solicitó la intervención institucional para avanzar hacia la igualdad de acceso y participación.
La organización también anunció su intención de elevar el asunto a la UNESCO si no se producían avances.
A estas iniciativas se suman las actuaciones institucionales comunicadas en relación con el caso, entre ellas la remisión de oficios del Gobierno al Patronato del Misteri d’Elx, al Ayuntamiento, al Consell y al Ministerio de Cultura para recabar información sobre la situación.
Estas gestiones deberán valorarse a partir de su contenido y alcance concretos. En cualquier caso, reflejan que la controversia ha llegado a distintas instancias y que la reivindicación ya no se limita a las protestas de los colectivos que reclaman cambios.
La cuestión central es qué respuesta darán las instituciones y si estas actuaciones servirán para abrir una vía de diálogo sobre la participación femenina en La Festa.
El pleno municipal rechaza una moción favorable a la igualdad
El debate también llegó al pleno del Ayuntamiento de Elche el pasado 28 de septiembre, mediante una moción presentada por Compromís y elaborada con la participación de la Coordinadora Feminista y la Assemblea 8M.
La propuesta defendía la participación de mujeres y niñas en las representaciones del Misteri y su incorporación plena a la Escolanía.
La iniciativa fue rechazada con los votos en contra del Partido Popular y Vox, mientras que PSOE y Compromís votaron a favor.
El resultado impidió que el Ayuntamiento aprobara la propuesta de cambio planteada por sus promotores y evidenció la falta de consenso político sobre la cuestión.
Durante el debate también se expresaron posiciones diferentes sobre la relación entre tradición, religión e igualdad. Desde Vox se cuestionó la legitimidad de quienes, sin profesar la fe católica, plantean modificaciones en el Misteri. Compromís denunció que la tradición se utilice para justificar una discriminación, mientras que el PSOE defendió estudiar el asunto mediante una comisión técnica y trasladarlo a Icomos.
Tras el rechazo de la moción, Compromís anunció su intención de llevar la reivindicación a las Cortes Valencianas, al Congreso de los Diputados y a la UNESCO junto con las organizaciones feministas.
El alcance de estas iniciativas dependerá de los pasos que finalmente se den y de las respuestas que reciban.
¿Tradición y participación femenina son incompatibles?
El Misteri d’Elx es una representación de carácter religioso con una larga trayectoria histórica y un profundo arraigo en la identidad cultural de la ciudad. Su conservación constituye una responsabilidad cultural de primer orden, pero ese valor patrimonial no elimina el debate sobre quién puede participar en su representación.
El Patronato defiende un modelo ligado a la tradición de La Festa, mientras que las organizaciones feministas consideran que la exclusión de las mujeres y las niñas debe revisarse.
La discusión no debería reducirse a una elección entre conservar el Misteri o aceptar cambios. La cuestión es si existe voluntad de estudiar las demandas planteadas, analizar sus implicaciones y explicar públicamente qué alternativas pueden existir.
Tampoco basta con señalar que una práctica se ha mantenido históricamente para dar por cerrado cualquier debate sobre ella. La tradición explica el origen y la evolución de una manifestación cultural, pero no impide que la sociedad examine cómo quiere mantenerla viva.
Quienes reclaman la participación femenina no cuestionan necesariamente el valor del Misteri. Lo que ponen en discusión son las condiciones de acceso a sus representaciones y a la Escolanía.
Por eso, el debate merece algo más que un enfrentamiento entre defensores y detractores de La Festa. Necesita argumentos, diálogo y una respuesta clara de las instituciones implicadas.
Una reivindicación que continúa pendiente
Tras años de protestas, escritos y debates políticos, la participación de las mujeres en el Misteri d’Elx sigue sin experimentar los cambios que reclaman las organizaciones feministas.
El rechazo de la moción municipal y la apertura de nuevas vías institucionales demuestran que la controversia continúa abierta. Queda por conocer si las gestiones realizadas propiciarán un diálogo efectivo o si el conflicto seguirá enquistado.
El Misteri merece protección, respeto y continuidad. Pero también merece que las preguntas sobre la igualdad se aborden con seriedad, sin dar por hecho que tradición y participación femenina son necesariamente incompatibles.
La cuestión no es si La Festa debe conservarse, sino si su conservación exige mantener sin cambios un modelo de participación que una parte de la sociedad considera discriminatorio.
Una tradición puede ser centenaria y seguir formando parte del presente. Precisamente por eso, el debate sobre su futuro no debería cerrarse antes de escuchar a quienes reclaman formar parte de ella en igualdad de condiciones.
Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS



