La Plaza de Baix guarda silencio por las víctimas de la DANA dos años después de la tragedia

La Plaza de Baix ha guardado un minuto de silencio en el segundo aniversario de las inundaciones de 2024, mientras la investigación judicial vuelve a poner el foco en el retraso y el contenido del aviso ES-Alert enviado a la población.

Hay fechas que cuesta olvidar. Este jueves, 29 de octubre, se cumplen dos años de la DANA que golpeó con una fuerza devastadora numerosos municipios de la provincia de Valencia y dejó 233 víctimas mortales en la Comunitat Valenciana. En Elche, la Plaza de Baix ha acogido al mediodía un minuto de silencio en recuerdo de quienes perdieron la vida y en solidaridad con sus familias.

Ha sido un gesto sencillo, pero cargado de significado. Detrás de cada una de las víctimas había una vida, una familia y una historia que quedó truncada en unas horas que cambiaron para siempre a miles de personas. Dos años después, el dolor continúa presente y también la necesidad de esclarecer qué ocurrió durante aquella jornada.

El homenaje celebrado en el Ayuntamiento ilicitano se enmarca en los actos de recuerdo que se han sucedido en distintos puntos de la Comunitat Valenciana. La jornada ha estado marcada, además, por la solidaridad con las víctimas del reciente accidente ferroviario ocurrido en Urda, en la provincia de Toledo.

Una tragedia que sigue planteando preguntas

Recordar a las víctimas también significa volver la mirada hacia las circunstancias en las que se produjo la catástrofe. Una de las cuestiones más importantes que continúa bajo investigación es el retraso en el envío de la alerta masiva a los teléfonos móviles mediante el sistema ES-Alert.

El aviso se remitió a las 20:11 horas del 29 de octubre de 2024, cuando las inundaciones ya habían provocado situaciones de enorme peligro en distintos municipios. La investigación judicial ha examinado por qué no se envió antes y si el mensaje ofreció instrucciones adecuadas ante el riesgo real que afrontaba la población.

En abril de 2026, la jueza que instruye la causa señaló que la posibilidad de utilizar el sistema ES-Alert estaba sobre la mesa del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) desde aproximadamente las 17:20 horas, cerca de tres horas antes del envío definitivo. Según el auto recogido por RTVE, el sistema estaba operativo y se podía haber advertido expresamente a la ciudadanía del peligro de permanecer en plantas bajas, bajar a garajes o desplazarse por carretera.

La cuestión volvió a cobrar relevancia el pasado 14 de octubre, cuando la magistrada señaló que existían indicios de que algunas muertes en la pedanía valenciana de La Torre podrían haberse evitado si los responsables investigados hubieran ejercido sus funciones conforme a sus obligaciones. Se trata de valoraciones realizadas en el marco de una instrucción judicial que deberá determinar las responsabilidades que correspondan.

Una alerta más temprana podría haber dado más oportunidades de ponerse a salvo

Es razonable preguntarse qué habría ocurrido si la población hubiera recibido antes una advertencia clara sobre la magnitud del peligro y las medidas que debía adoptar para protegerse.

Un mensaje enviado con suficiente antelación, que explicara la necesidad de alejarse de los cauces, evitar los desplazamientos y subir a las plantas superiores en las zonas amenazadas, podría haber permitido a algunas personas reaccionar antes de que el agua les impidiera ponerse a salvo.

No es posible calcular con certeza cuántas vidas se habrían salvado ni afirmar que una alerta temprana habría evitado todos los daños. Pero los indicios señalados por la jueza y las circunstancias que se investigan muestran por qué el momento en que se avisa a la población y la claridad de las instrucciones pueden resultar decisivos durante una emergencia.

La investigación también trata de esclarecer cómo se tomó la decisión de enviar el mensaje, qué información tenían los responsables y por qué el contenido definitivo no incluyó algunas advertencias que se habían planteado durante la preparación del aviso.

Son preguntas que merecen respuestas rigurosas. No para alimentar la confrontación, sino para conocer lo sucedido, determinar las responsabilidades que establezca la justicia y mejorar los mecanismos de prevención y protección ante futuras catástrofes.

La memoria también debe servir para aprender

El minuto de silencio celebrado en la Plaza de Baix recuerda a quienes ya no están y acompaña a las familias que continúan viviendo las consecuencias de aquella jornada. Pero el segundo aniversario de la DANA también invita a reflexionar sobre la importancia de contar con sistemas de emergencia eficaces, decisiones rápidas e instrucciones comprensibles cuando la vida de tantas personas está en juego.

Las alertas no pueden detener una inundación, pero sí pueden ayudar a la población a comprender el peligro y actuar a tiempo. Por eso, esclarecer por qué el ES-Alert se envió cuando se envió y qué medidas podrían haberse adoptado antes es una parte fundamental de la investigación.

Dos años después, el recuerdo de las víctimas sigue vivo. Y junto a ese recuerdo permanece una exigencia que va más allá de cualquier acto institucional: conocer la verdad de lo ocurrido y extraer las lecciones necesarias para que, ante una emergencia futura, la población reciba a tiempo la información que necesita para proteger su vida.

 

Fotos.: Eduardo Albaladejo San Martin

Paco Ciclón / Testigo de nuestras historias cotidianas/ AFPRESS

 

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