Torrevieja era el centro de operaciones de una red criminal implicada en 27 robos en viviendas de toda España

Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la Agregaduría de Interior de Georgia, han desarticulado un grupo criminal itinerante especializado en robos con fuerza en viviendas que operaba en diferentes puntos del territorio nacional y que tenía uno de sus principales centros logísticos en Torrevieja. La operación se ha saldado con 13 personas detenidas, ocho de ellas ya en prisión provisional, y con el esclarecimiento de al menos 27 robos cometidos entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.

La investigación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 33 de Madrid y la Fiscalía de Crimen Organizado, comenzó a finales del pasado año tras detectarse movimientos sospechosos relacionados con ciudadanos de origen georgiano asentados temporalmente en la provincia de Alicante y vinculados presuntamente a robos en viviendas habitadas.

Según la investigación policial, el grupo utilizaba una vivienda situada en Torrevieja como auténtico centro de operaciones. Desde allí organizaban desplazamientos, alquilaban vehículos y preparaban campañas delictivas en distintas provincias españolas. La estructura criminal estaba perfectamente organizada y dividida en varias ramas con funciones claramente diferenciadas.

Por un lado actuaba una célula de origen georgiano encargada de ejecutar directamente los robos. Sus integrantes seleccionaban previamente las viviendas utilizando métodos discretos para comprobar si los propietarios se encontraban fuera del domicilio. Entre las técnicas empleadas destacaba el conocido “método del hilo”, consistente en colocar pequeños hilos de pegamento entre el marco y la puerta para detectar si esta había sido abierta durante varios días.

Los investigadores explican que este sistema es habitual en grupos especializados en robos en viviendas durante periodos vacacionales o fines de semana largos, ya que les permite confirmar con discreción la ausencia de moradores antes de actuar.

Una vez elegidos los objetivos, el grupo se desplazaba principalmente a viviendas ubicadas en zonas céntricas de ciudades como Madrid, Guadalajara, Valencia, Valladolid o Ciudad Real. Los delincuentes utilizaban hostales rurales y apartamentos turísticos como refugios temporales para dificultar el seguimiento policial y evitar levantar sospechas.

La organización contaba además con una segunda rama integrada por personas de nacionalidad española que presuntamente se encargaban de introducir en el mercado ilícito las joyas y objetos robados. Según la Policía Nacional, los efectos sustraídos eran trasladados posteriormente a establecimientos de compraventa y joyerías situadas en Llíria y Madrid, donde eran fundidos o revendidos.

Durante los registros practicados por los agentes se intervinieron numerosas joyas, tres relojes de alta gama, tres lingotes de oro, material utilizado para fundiciones clandestinas, herramientas especializadas para forzar accesos a viviendas y más de 6.000 euros en efectivo.

La operación policial se desarrolló el pasado mes de abril cuando los investigadores detectaron que el grupo estaba preparando una nueva campaña de robos. En ese momento se activó un amplio dispositivo coordinado en varias provincias españolas.

En total se realizaron nueve entradas y registros simultáneos en viviendas y locales de Guadalajara, Madrid, Valencia y Alicante. Las detenciones se produjeron en Madrid, Alicante, Valencia, Guadalajara y Logroño.

Los arrestados están acusados de pertenencia a grupo criminal, robos con fuerza, falsedad documental, receptación y resistencia y desobediencia. Ocho de ellos han ingresado ya en prisión por orden judicial.

La Policía Nacional destaca que esta organización no solo cometía robos directamente, sino que además daba apoyo logístico a otros delincuentes itinerantes llegados desde el extranjero, facilitándoles alojamiento, movilidad y cobertura para actuar en España.

La investigación continúa abierta y los agentes trabajan ahora tanto en el esclarecimiento de nuevos robos como en la identificación de los propietarios de las joyas y efectos recuperados.

Este nuevo golpe policial vuelve a poner de manifiesto la creciente especialización de determinadas bandas itinerantes dedicadas a los robos en viviendas, especialmente aquellas vinculadas a organizaciones internacionales que operan en distintas provincias y cambian constantemente de ubicación para dificultar su localización.

Desde la Policía Nacional recuerdan la importancia de extremar las precauciones durante ausencias prolongadas y alertar inmediatamente ante la presencia de marcas sospechosas en puertas o movimientos extraños en comunidades de vecinos.

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