Cinco detenidos en Elche por presuntamente estafar a compraventas de oro con joyas falsificadas

La Policía Nacional atribuye al grupo al menos nueve operaciones fraudulentas realizadas durante el mes de julio en distintos establecimientos de la ciudad

Una joya que parece de oro macizo, pasa las primeras comprobaciones y termina siendo aceptada por un establecimiento especializado. Hasta ahí, todo puede parecer una operación normal. El problema llegaba después, cuando un examen más detallado revelaba que aquellas piezas no eran lo que aparentaban.

Ese es el punto de partida de una investigación de la Policía Nacional que ha terminado con cinco personas detenidas en Elche, cuatro hombres y una mujer de entre 40 y 48 años, como presuntas autoras de un delito continuado de estafa y pertenencia a grupo criminal.

Según la información facilitada por la Policía Nacional, los investigadores han podido esclarecer al menos nueve operaciones fraudulentas cometidas durante el pasado mes de julio en diferentes establecimientos dedicados a la compra y venta de oro de la ciudad.

El grupo, según las pesquisas policiales, utilizaba joyas que aparentaban ser de oro macizo, pero que en realidad estaban fabricadas con metales de escaso valor recubiertos con una capa de oro suficientemente gruesa como para superar las comprobaciones iniciales realizadas en los establecimientos.

Las denuncias de los establecimientos hicieron saltar las alarmas

La investigación comenzó después de que varios responsables de establecimientos especializados denunciaran operaciones que habían levantado sus sospechas.

En diferentes casos, los clientes habían vendido o empeñado determinadas piezas y, posteriormente, un análisis más exhaustivo permitió comprobar que no estaban fabricadas íntegramente en oro, como aparentemente indicaban las primeras comprobaciones.

A partir de esas denuncias, los agentes comenzaron a tirar del hilo hasta establecer conexiones entre varias de las operaciones.

La investigación permitió determinar, según la Policía, que los sospechosos actuaban de manera coordinada y distribuían sus operaciones entre distintos establecimientos y diferentes días. De esta manera, trataban de evitar levantar sospechas y, al mismo tiempo, comprobar los sistemas utilizados por cada negocio para verificar la autenticidad de las joyas.

Pendientes, pulseras, cruces y anillos

Entre las piezas utilizadas en las operaciones investigadas había pendientes, pulseras, cruces y anillos que aparentaban ser de oro macizo.

Las operaciones no se limitaban a la venta directa. También se utilizó, en algunos casos, la modalidad de empeño recuperable, una fórmula que permitía conseguir inicialmente la aceptación de las piezas y que, posteriormente, podía terminar en su venta definitiva una vez comprobada su aparente autenticidad.

Los investigadores encontraron además coincidencias tanto en el diseño como en la fabricación de varias de las joyas utilizadas, un elemento que, unido al resto de las pesquisas, reforzó la hipótesis policial de que se trataba de una actuación organizada.

Cinco personas detenidas

Como resultado de la investigación, la Policía Nacional detuvo a cinco personas, cuatro hombres y una mujer de entre 40 y 48 años, a quienes atribuye provisionalmente los delitos de estafa continuada y pertenencia a grupo criminal.

Las piezas intervenidas y el resto de efectos relacionados con los hechos quedaron a disposición de la autoridad judicial. La investigación permitió también recuperar varias joyas que todavía permanecían depositadas en los establecimientos afectados.

Una vez finalizadas las diligencias policiales, los cinco detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Elche.

La importancia de comprobar el oro

El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las comprobaciones que realizan los profesionales del sector de la compra y venta de metales preciosos.

La Policía Nacional ha destacado precisamente la colaboración de los comerciantes afectados. Sus primeras denuncias y la comunicación rápida de las operaciones sospechosas fueron determinantes para que los investigadores pudieran relacionar los diferentes hechos y avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido.

La operación ha permitido, de momento, atribuir al grupo al menos nueve operaciones fraudulentas en establecimientos de la ciudad durante el mes de julio. La investigación policial ha permitido reconstruir la forma de actuar de los sospechosos y recuperar parte de las piezas que habían sido depositadas en los comercios.

Como siempre ocurre en este tipo de actuaciones, la condición de detenidos y la atribución de los delitos es provisional y corresponde a la autoridad judicial determinar las responsabilidades que puedan derivarse de los hechos.

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