El Día de Todos los Santos reúne este domingo a numerosas familias en los camposantos del municipio, mientras un dispositivo especial de seguridad, transporte y limpieza facilita las visitas.
Hay fechas en el calendario que se viven de una manera diferente. El 1 de noviembre es una de ellas.
Este domingo, los cementerios vuelven a convertirse en lugares de encuentro para muchas familias ilicitanas. No es un encuentro como cualquier otro. Se llega con flores, con recuerdos y, en muchas ocasiones, con esa mezcla de tristeza y cariño que aparece cuando uno vuelve a encontrarse con el lugar donde descansan las personas que formaron parte de su vida.
Algunos aprovechan estos días para limpiar las lápidas, colocar un ramo de flores o dedicar unos minutos a recordar. Otros simplemente se acercan, permanecen un rato en silencio y regresan a casa con la sensación de haber cumplido una cita que sigue teniendo un significado especial.
El Día de Todos los Santos vuelve a tener así su reflejo en los cementerios Virgen de la Asunción, conocido como Cementerio Viejo, y San Agatángelo, además de los camposantos de las pedanías.
Pero detrás de esta jornada también hay un importante trabajo de organización para que las visitas puedan desarrollarse con normalidad.
Más vigilancia para facilitar las visitas
El Ayuntamiento ha preparado un dispositivo especial de seguridad que se desarrolla entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre, coincidiendo con Halloween y Todos los Santos.
La Policía Local moviliza a más de 420 agentes durante todo el operativo. De ellos, 55 están destinados específicamente a la vigilancia de los cementerios durante este domingo.
La regulación del tráfico y el estacionamiento es uno de los aspectos importantes de este dispositivo. Los agentes prestan especial atención a los accesos, especialmente al camino de la Rápita y a la zona del Bolo, para tratar de evitar retenciones y facilitar la llegada de los visitantes.
También se ha previsto vigilancia nocturna para prevenir actos vandálicos. Durante la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre se ha reforzado la presencia policial en el interior de los cementerios Virgen de la Asunción y San Agatángelo.
Autobuses para acercarse a los camposantos
Quienes prefieren dejar el coche en casa disponen de diferentes conexiones de transporte público.
Para llegar al Cementerio Viejo funcionan las líneas K1, K2, L y M, entre las 7:00 y las 22:30 horas, además de la línea R4, cuyo servicio se prolonga entre las 7:00 y las 21:10 horas.
El Cementerio Nuevo, en San Agatángelo, cuenta con la línea especial CN, que funciona de 8:30 a 18:30 horas y dispone de frecuencias de entre 10 y 20 minutos durante la jornada del domingo.
Además, se ha habilitado la línea CX para conectar directamente los dos cementerios urbanos, con servicio de 9:00 a 18:00 horas y frecuencias de entre 15 y 30 minutos.
La línea CV también presta servicio este domingo, de 8:45 a 19:00 horas, con una frecuencia aproximada de 25 minutos.
Las pedanías cuentan igualmente con conexiones específicas. En L’Altet, la línea R9 llega hasta el cementerio entre las 8:00 y las 22:30 horas. En Torrellano se ha habilitado un autobús especial gratuito entre la parroquia de la Inmaculada Concepción y el cementerio. Las primeras salidas del domingo están previstas a las 8:30 horas desde la parroquia y a las 9:00 horas desde el camposanto.
Veinte operarios para reforzar la limpieza
La preparación de los cementerios también ha requerido trabajos extraordinarios de mantenimiento.
Durante las últimas semanas se han realizado labores de desbroce en los recintos de Virgen de la Asunción y San Agatángelo, además de actuaciones de limpieza en los accesos y las cunetas de los distintos camposantos municipales.
El dispositivo especial se prolonga hasta el 3 de noviembre. Durante los días 30 y 31 de octubre y 1 de noviembre se incorpora una brigada de 20 operarios para realizar trabajos de limpieza después del cierre de las instalaciones, retirar residuos y vaciar contenedores. También se ha previsto un retén al mediodía para atender necesidades puntuales.
Los días 29 y 30 de octubre, voluntarios de Cruz Roja y Fundación Conciénciate colaboraron en la atención a los visitantes, ayudando a localizar sepulturas, colocar flores, limpiar lápidas y orientar a las personas que acudían a los cementerios.
Mucho más que una visita
El trabajo de los servicios municipales, la vigilancia y los autobuses son importantes para que una jornada de estas características funcione. Pero el verdadero significado del 1 de noviembre está en las personas.
En quienes regresan cada año al mismo lugar, en quienes llevan flores porque saben que a alguien le gustaban especialmente y en quienes encuentran en una visita al cementerio una manera de seguir sintiendo cerca a sus seres queridos.
Porque hay ausencias que el tiempo no consigue borrar. Y hay nombres que, aunque ya no estén en nuestras conversaciones de cada día, siguen ocupando un lugar muy importante en nuestra memoria.
Este domingo, entre flores, pasos tranquilos y recuerdos, los cementerios de Elche y sus pedanías vuelven a ser el escenario de algo profundamente humano: el deseo de no olvidar a quienes queremos.




